
Huesos Callados: El mapa del silencio
México es un territorio que, en las últimas décadas, ha sido mapeado por la desaparición. Huesos Callados es una respuesta pictórica a la tragedia humanitaria de la desaparición forzada; una obra dedicada a las miles de vidas que han sido borradas del paisaje visible, pero que persisten en el subsuelo y en la memoria colectiva que se niega al olvido.
En esta pieza, la materialidad actúa como un testigo silencioso. La obra ha sido construida mediante la técnica de encáustica en caliente, utilizando ceras derretidas y pigmentos que se solidifican sobre la tela, creando capas de sedimentación que simbolizan la tierra que oculta y el tiempo que transcurre sin respuestas.
Sobre esta superficie matérica, intervengo el soporte a través de surcidos, entendidos como reconstrucciones simbólicas del tejido social roto. Estos elementos textiles, junto con grafías sobre tela que emergen entre las capas de cera, actúan como huellas y registros de una búsqueda incansable. Huesos Callados dialoga directamente con los colectivos que excavan la tierra; es una obra donde la cera derretida y la costura se convierten en un esfuerzo por nombrar lo que el Estado y la violencia han intentado callar, recordándonos que estos fragmentos de historia siguen vibrando bajo nuestros pies.